Jorge L. Carrasco Z.
Muy por debajo del estándar Sundes
Arrendamos esta casa para vacaciones familiares con nuestros 3 hijos de 1, 3 y 5 años, más personal de apoyo. La experiencia estuvo muy por debajo del estándar que Sundes ofrece y del precio cobrado. Llegada y estado de la casa: La casa nos recibió con olor a humo impregnado, camas sin hacer, vajilla lavada sobre el escurridor como si alguien hubiese comido recientemente, trapos de aseo colgando en la cama de servicio y el lavadero, y una escoba apoyada en la puerta de entrada. Las llaves estaban bajo el choapino. No hubo recepción presencial al momento de llegar. La sensación fue de una casa que no había sido preparada para recibir huéspedes. Problemas de infraestructura recurrentes: Todas las duchas de la casa se inundaban por desagües obstruidos o extremadamente lentos. El tapón del baño del segundo piso estaba completamente agripado y hubo que desarmar el desagüe para hacerlo funcionar. Tras un corte de luz, las bombas de agua quedaron apagadas y la caseta donde se encienden estaba con llave. Estuvimos sin agua desde la noche hasta la mañana siguiente, sin poder usar los baños, con tres niños pequeños. Al día siguiente, la caldera se apagó por pilas agotadas. Estuvimos sin agua caliente desde las 20:00 hrs hasta las 08:00 hrs del día siguiente, nuevamente sin posibilidad de bañar a los niños. Proceso de reserva: Durante la reserva se nos entregaron dos precios distintos para la misma propiedad ($450.000 y $901.384 por noche), lo que generó confusión. La plataforma web no permitía seleccionar las fechas correctamente y requirió intervención manual del equipo. Resumen: Cada día de nuestra estadía presentó un problema nuevo. La casa no cumple con el estándar de calidad que Sundes promueve. El precio pagado no se condice con el nivel de servicio ni con el estado de la propiedad.



