Davi
MUCHO ORO Y MUCHO MORO… PERO CUIDADO CON LOS VENDEDORES DE MILAGROS
Si están pensando en contratar los cursos de ProMuse AI, les recomiendo que antes se hagan unas cuantas preguntas. He visto sus anuncios y debo reconocer que, para vender emociones, parecen auténticos especialistas. Historias lacrimógenas de padres que no pueden pagar las colegiaturas de sus hijos, familias con dificultades económicas y personas que, de repente, descubren la inteligencia artificial y encuentran el camino hacia la prosperidad. ¡Aleluya! ¡El milagro de los panes y los peces ha regresado, pero esta vez con algoritmos, cursos y suscripciones! El mensaje publicitario resulta bastante evidente: usted tiene problemas económicos, aprende inteligencia artificial y, casi por arte de magia, empieza a ganar dinero. ¡Qué sencillo! ¡Y pensar que llevamos siglos trabajando para ganarnos la vida! Pero hay un pequeño detalle que estos anuncios parecen olvidar: aprender a utilizar inteligencia artificial no garantiza ganar dinero, conseguir clientes ni desarrollar un negocio rentable. Y aquí vienen las preguntas que deberían responder públicamente: ¿Qué porcentaje de sus alumnos obtiene ingresos reales después de completar sus cursos? ¿Cuánto dinero ganan de media y cómo lo demuestran? ¿Qué reconocimiento tienen sus supuestas certificaciones? ¿Por qué recurren a historias familiares dramáticas en lugar de presentar resultados verificables? ¿Están suficientemente claros los precios, las renovaciones automáticas y las condiciones de cancelación? Porque una cosa es enseñar inteligencia artificial y otra muy distinta es vender ilusiones de prosperidad aprovechando las preocupaciones económicas de las personas. La inteligencia artificial es una herramienta formidable, pero no convierte a nadie en millonario por pulsar cuatro botones. Y a los responsables de ProMuse les diría algo muy sencillo: si sus cursos son tan extraordinarios, demuéstrenlo con datos, transparencia y resultados, no con melodramas publicitarios que parecen sacados de una telenovela de sobremesa. A quienes estén pensando en pagar, les aconsejo que investiguen, lean las condiciones y no confundan una historia conmovedora con una garantía de ingresos. Porque en estos anuncios prometen prácticamente el oro y el moro, pero convendría comprobar quién acaba encontrando el oro y quién se queda esperando al moro. La inteligencia artificial puede ser muy inteligente. Lo que no debemos hacer es dejar de utilizar nuestra propia inteligencia cuando alguien intenta vendernos un milagro.
Response from ProMuseOct 15, 2026
Hola, y muchas gracias por compartir una reflexión tan lúcida y necesaria. En lo fundamental, coincidimos plenamente contigo: la inteligencia artificial no es magia, y la IA jamás sustituirá el esfuerzo constante, el criterio personal ni el trabajo real. En ProMuse, nuestro enfoque está centrado por completo en la formación práctica: ayudar a profesionales a dominar herramientas modernas de IA, optimizar su productividad diaria, automatizar tareas repetitivas y mantenerse competitivos en un entorno laboral en constante cambio. La IA es, en esencia, una herramienta para potenciar la productividad, nada más. Agradecemos sinceramente tu valoración. En medio de tanto ruido en torno a la tecnología, que alguien recuerde la importancia de volver al sentido común y al pensamiento crítico siempre es algo positivo. Saludos cordiales, El equipo de ProMuse



