Horrible experiencia.Estuve comiendo el el Vips del CC Alegra en Madrid.Lo qué pedí era absolutamente incomestible. Al comentarlo a la encargada me ofreció cambiarlo pero después de ver lo que pedí tan mal cocinado y el olor ; sinceramente desagradable del local, pedí la devolución del dinero.Solo me devolvieron el importe del plato; pese a que no toqué nada de la bebida y el pan de la comida.Me parece un timo por que le manifesté a la encargada que no quería comer allí Además pague con tarjeta y el importe del plato me lo devolvieron en efectivo. El Vips ya no es lo que era. Envié correo al sac de Alsea y lo único que me enviaron es una contestación tipo, diciendo que se lo comentarian a la franquicia. No volvería ni lo recomiendo.
MA
Miguel A.
VIPS Alcalá Magna
Mala atención, te sientan en la mesa y se olvidan de ti, tardan en traer la bebida y más todavía en traerte la comida, les dices que te rellenen la bebida y aparte de tardar muchísimo otra vez, traen la bebida equivocada, pido otra cuchara para compartir el postre y todavía la estoy esperando. Nefasto el servicio
JM
JULIAN MONTES P.
Estuvimos en el vips de Coslada y fatal…
Estuvimos en el vips de Coslada y fatal el servicio, después de pedir que trajeran la comida junta y repetir la petición pues nada primero la de uno y cuando acabe traen la del otro, no entiendo el sentido de venir a comer y comer por separado, no vuelvo a pisar un vips
VP
Voro P.
Una experiencia lamentable en VIPS Smart: errores, mala atención y grave violación de datos personales
Una experiencia decepcionante en VIPS Smart, C.C. El Osito (L'Eliana)
El lunes 25 de noviembre de 2024, decidí desayunar en este restaurante, pero la experiencia fue, lamentablemente, muy negativa. A continuación, detallo lo sucedido:
1. Confusión con los precios y cobro incorrecto:
Pedimos una tostada de aguacate sin huevo poché (ya que no lo tenían disponible, según nos indicaron) y una tostada brioche ibérico, además de un zumo natural, entre otros productos. Al revisar el ticket, comprobé que nos cobraron el precio de la tostada con huevo poché, aunque este no estaba incluido en nuestro pedido. Cuando se lo señalé al camarero, inicialmente intentó justificarlo, aunque en el banner exterior los precios estaban claramente diferenciados. Solo tras insistir y consultar con el cocinero, corrigieron el error y devolvieron la diferencia.
2. Productos no disponibles:
El camarero nos informó después de que tampoco tenían exprimidor para preparar el zumo de naranja natural que aparece en su publicidad. Nos ofrecieron alternativas como batidos o zumos envasados, lo cual aceptamos para no alargar la situación. Sin embargo, nos resultó decepcionante que un producto tan básico y promocionado no estuviera disponible.
Además, nos llamó la atención que hubiera un cartel escrito a mano en el mostrador que decía que las promociones del restaurante no podían aplicarse "por problemas de red". Esto resulta inaceptable en pleno siglo XXI, sobre todo cuando vimos que sus dispositivos de pedidos a domicilio (UberEats, Glovo, etc.) estaban funcionando perfectamente.
3. Calidad de los alimentos:
Al probar la tostada de aguacate, encontré que los últimos trozos del aguacate estaban completamente duros, hasta el punto de que no se podían cortar ni pinchar con el tenedor. Cuando informé al camarero, este fue muy amable y me ofreció traer otra porción, aunque le dije que no era necesario, simplemente quería que lo supieran para que revisaran el producto y evitaran que esto le ocurriera a otros clientes.
4. Actitud irrespetuosa del cocinero:
El cocinero, Miguel, salió de la cocina para dirigirse a mí de forma altiva y con una actitud poco profesional. En lugar de disculparse o tratar de resolver la situación, me dijo que si quería presentar una reclamación debía hacerlo a una entidad llamada “SEA” y que eso tendría un coste de 50 €. Esto me dejó perplejo, ya que no estaba exigiendo nada, solo comentando un problema.
A partir de ahí, su actitud empeoró, llegando incluso a expresar frases fuera de lugar, claramente dirigidas hacia mí, en tono despectivo. Desde la cocina (que es abierta), pude escuchar cómo hacía comentarios sarcásticos y utilizaba términos inapropiados que no menciono aquí por respeto, pero que considero inadmisibles en cualquier establecimiento que trate con el público.
Cuando finalmente pedí formalmente la hoja de reclamaciones, se negó inicialmente a proporcionarla. Luego, al buscarla, se refirió a mí de forma muy despectiva y con palabras que no voy a reproducir, pero que denotaban una falta absoluta de profesionalidad.
5. Incumplimiento de la LOPD:
Lo más grave ocurrió cuando finalmente accedió a entregar la hoja de reclamaciones. Antes de devolvérmela, el cocinero tomó una fotografía de la misma con su móvil personal, quedándose con todos mis datos personales (nombre completo, teléfono, etc.). Esto es una clara violación de la Ley de Protección de Datos (LOPD), ya que no tiene ningún derecho a almacenar esa información en su dispositivo privado, y esto genera una gran desconfianza hacia el restaurante.
6. Falta de supervisión y liderazgo:
Al preguntar quién era el responsable del local, me dijeron que no había ningún encargado presente, lo que agrava aún más la situación, ya que no había nadie que pudiera mediar en el conflicto o gestionar adecuadamente el incidente.
Conclusión:
Mi experiencia en este VIPS Smart fue muy decepcionante. No solo hubo errores en el servicio y problemas con la calidad de los alimentos, sino que la actitud de uno de los empleados, Miguel, fue completamente inaceptable. Además, la violación de la LOPD al fotografiar mis datos personales es un hecho muy grave que espero sea revisado por la dirección del establecimiento.
Espero que tomen medidas para mejorar el servicio, la atención al cliente y, sobre todo, para garantizar que situaciones como esta no se repitan. Por ahora, no puedo recomendar este establecimiento y espero una respuesta por parte de la dirección para aclarar lo sucedido.
AR
AR
EL SERVICIO DEJA MUCHO QUE DESEAR FALTA DE PROFESIONALIDAD
Estuvimos en vips Mendez Alvaro de Madrid,fuimos a una comida familiar con reserva. Nos dieron la mesa y durante casi media hora nadie nos hizo caso; pedimos unas bebidas pero tuvimos que llamar a la camarera. La que trajo las bebidas dijo " sujétame la cerveza para abrirla" y ni siquiera la colocó delante del comensal, ahí la dejó. Cuando pedimos nos sirvieron rápido sí, pero dos hamburguesas burratísima frias muy frias. Terminamos de comer y nos quedaron platos por probar, por lo que los pedimos para llevar. Sí, te traen la caja de cartón y TÚ MISMO LO METES AHÍ. La comida no es mala pero el servicio dejó mucho que desear, con los precios que tienen de restaurante deberían tener una atención más profesional.
AV
Ana V.
Los ingredientes del grenn poke estaban…
Los ingredientes del grenn poke estaban hechos de hace unos días. La fritura parecía chicle. La berenjena goma...etc...
AJ
Abel Julian Perez M.
Perfecta la experiencia pero gracias a…
Perfecta la experiencia pero gracias a María Isabel yeclana de la nueva Condomina camarera única en el trato
JT
Javier T.
Muy mal en Vips de Pincesa en Madrid…
Estuve en el Vips de Pincesa en Madrid con mi familia y la experiencia fue malísima.
Cubiertos y vasos sucios, pedimos muy rápido pero después estuvimos esperando una hora hasta que nos trajeron la mitad de los platos que habíamos pedido, uno de ellos frío y con el pan del sandwich quemado.
Ha bajado tanto la calidad del servicio y la comida que no merece la pena volver.