Andreas H.
“Evita el Dir: malas prácticas, engaños y acoso
Evita el Dir: malas prácticas, engaños y acoso” Mi experiencia con los gimnasios Dir en Barcelona ha sido de las peores que he tenido con cualquier empresa. Fui cliente hace unos años, pero dejé de serlo al trasladarme a otra ciudad, aunque la verdad es que la calidad del servicio y el trato ya dejaban mucho que desear. Las máquinas fallaban constantemente y no se reparaban. Las clases se suspendían sin explicaciones, los vestuarios empezaban a ser un foco de suciedad e insalubridad y, según se comentaba entre los clientes, los monitores estaban sobreexplotados. De hecho, comenzaron despidos de monitores mientras la empresa ejercía un control abusivo sobre los clientes: acceso obligatorio con huella dactilar, cámaras en todos los rincones y servicios que antes estaban incluidos en la cuota ahora se cobraban como extras. Por si fuera poco, al poco tiempo de irme supe que el grupo Dir atravesaba graves pérdidas financieras debido a una masiva fuga de clientes. Lo más sorprendente fue enterarme de que tuvo que ser rescatado por la Generalitat, con prácticas éticamente cuestionables. Ahora que he vuelto a Barcelona, por curiosidad entré en su web para consultar tarifas. Aquí empieza otro capítulo de malas prácticas: para conocer los precios, te exigen que des tu teléfono y tu DNI. Sí, ¡tu DNI! Esto es un abuso injustificable y, hasta donde yo sé, va en contra de la Ley de Protección de Datos. Tras ceder mis datos, recibí ocho llamadas en un solo día. Sí, ocho. Esto no es atención al cliente, es acoso telefónico. Al día siguiente, tras varias insistencias, respondí. ¿El resultado? Me presionaron para que pagara una tarifa de 8 meses por adelantado porque “era más económica”. Cuando dije que prefería una mensual, me dijeron que tendría que pagar matrícula y el servicio de toalla, algo que no estaba mencionado en la web. Es decir, intentan engañarte con costes ocultos. Estas tácticas son mafiosas y reflejan un marketing pésimo. No me sorprende que gasten tanto dinero en publicidad, porque quien les conoce, huye. Para colmo, revisando opiniones y noticias recientes, encuentro una reseña tras otra que los deja en evidencia. En diciembre de 2024 salió un reportaje que hablaba de sus prácticas mafiosas y el dudoso historial de su director general, Ramón Canela, cuyas "amistades peligrosas" son de sobra conocidas en ciertos círculos legales. (Crónica Global 13 diciembre 2024) Mi consejo es claro: huyan del Dir. Es una empresa tóxica y deshonesta que solo busca exprimir al cliente. Barcelona tiene opciones mucho mejores y más éticas. ¡Eviten esta peste!


